Multipotencialistas, o qué pasa cuando no tienes vocación

¿Qué quieres ser de mayor? Esta pregunta, que yo de pequeña contestaba aleatoriamente (artista de circo, médico, ingeniera, bombera…), sigue hoy día, para mí, sin respuesta.

Ayer estuve un rato curioseando charlas TED. Para quien no las conozca, son una estupenda manera de procastinar y entrar en un círculo vicioso de vídeos que tratan de todo tipo de temas: psicología, ciencia, sociedad, humor…

Viendo los títulos relacionados, me llamó la atención la charla de Emilie Wapnick: Why some of us don’t have a true calling (Por qué algunos no tenemos una auténtica vocación).

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Nunca he tenido la llamada de la arquitectura, de la música, o de las finanzas. Cuando hubo que elegir qué carrera universitaria escoger (sobre esto escribí hace mucho), me di cuenta de que no lo tenía nada claro. No había una materia concreta en la que yo destacara muy por encima de las demás, y al mismo tiempo, había varias cosas que se me daban bien, aunque no tuvieran que ver mucho entre ellas.

El hecho es que escogí estudiar arquitectura basándome no en una pulsión interna o pasión por un futuro a lo Rafael Moneo, sino porque en el panfleto de la escuela de arquitectura ponía que había una tasa de 0% de paro entre los arquitectos en España. Nota mental: No volver a fiarse de panfletos de ningún tipo.

Como visionaria, desde luego no tengo ningún futuro.

El caso es que viendo esta charla, me sentí muy identificada con el patrón que en ella se describe: Un día descubres algo nuevo (tocar un instrumento, aprender un idioma) y te interesas un montón. De hecho, te obsesionas un poco y quieres llegar hasta el fondo del asunto, te compras un libro, miras vídeos, te apuntas a un curso, etc. Estás casi seguro de que esto es lo tuyo.

La cosa se pone chachi hasta que llega un punto en que la actividad o el tema se vuelve aburrido. No es que llegues a dominarlo por completo, pero te has hecho una idea de cómo funciona, y de qué conllevaría (a nivel de esfuerzo, o de tiempo, o lo que sea) llegar a ser un especialista en ese tema concreto. Y lo abandonas.

Al tiempo, te da por otra cosa, y vuelta a empezar. Esta nueva cosa puede estar relacionada o no, con la anterior, y todo marcha de nuevo hasta ese famoso punto crítico. And so on.

A lo largo de mi vida he aprendido me ha dado por: tocar mediocremente dos instrumentos, hacer páginas web, programar java, aprender fotografía, estudiar arquitectura, aprender muchos programas (de diseño, de cálculo, yo qué sé), aprender idiomas (algunos mejor, otros peor), estudiar finanzas (fail), intentar ser deportista (fail), y un largo etcétera. No me considero especialista en ninguna de las facetas porque siempre hay quien se ha dedicado toda la vida a tocar el piano, y ahora da conciertos. Estas personas son especialistas, y ojalá yo fuera uno de ellos, porque, sinceramente, la vida es más fácil así.

El resultado de lo que la autora llama ser “multipotentialite” (Algo así como personas con múltiples potenciales), puede observarse en mi perfil: un recorrido desigual, con distintas experiencias, en distintos sitios, y aptitudes desarrolladas en materias dispares hasta cierto punto. El terror del profesional de recursos humanos, jajaja.

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Hasta ahora, había visto esto como una desventaja frente al poder haberme especializado en algo, pero es cierto que cuando estoy trabajando, o simplemente con la familia o amigos, me doy cuenta de la cantidad de cosas que puedo hacer, la de problemas que puedo resolver, gracias a que en algún momento me interesé por X, y aunque no hiciera el doctorado en X, esto me ha ayudado en Y. Así, en muchas cosas más. Es lo que se llama valer pa un roto y pa un descosío, pero meter esto en una charla TED creo que les hubiera quedado demasiado folklórico.

Y oye, que esto hace que los multipotencialistas tengamos 3 súper poderes, a saber:

  1. Capacidad de síntesis: Es más fácil ver “the big picture” cuando te has interesado tanto por Mario Bros como por el cultivo de la coliflor. Digamos que sintentizar teniendo nociones de varias materias es más fácil.
  2. Agilidad en el aprendizaje: Aunque parezca una tontería, también se aprende a aprender, y cuando has sido principiante tantas veces, no cuesta tanto serlo una más. He empezado muchas cosas de cero, y eso no me asusta.
  3. Adaptabilidad: Si mañana me tengo que mudar a Suecia (por una buena razón eh, no por un simple “no hay huevos“), podría hacerlo, y eso no me da miedo. Maldita sea, he matriculado coches en tres países en el idioma local, en Suecia no será tan diferente XD.

Así que creo que ser así, al fin y al cabo, no es tan malo. Mis felicitaciones a los especialistas de este mundo, ya que su vocación es un pilar más fuerte que la religión, y parece ser que esa vocación se tiene o no se tiene, no creo que se pueda aprender. Lo bueno es que los mejores equipos se forman de ambos tipos de personas, porque alguien tiene que tener la vista puesta en el que rema en el barco y en si el postre del menú del día lleva gluten.

Y tú, ¿Eres especialista o multipotencialista?

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8 pensamientos en “Multipotencialistas, o qué pasa cuando no tienes vocación

  1. En mi caso… Mi padre es diseñador gráfico, cuando era pequeña su estudio siempre estaba lleno de herramientas, de lienzos, de cuadros de mi padre colgados por casa, hermano y yo siempre hemos ido a exposiciones con mis padres, desde muy pequeñitos. Hay muchas herramientas de trabajo que la gente se sorprende que sepa usar porque son muy del gremio (guillotina, el escarpelo para hacer cortes de papel y ele largo etc que posiblemente los diseñadores gráficos de hoy en día posiblemente no tengan ni idea porque va todo en plataforma digital).
    Siempre me ha gustado mucho la fotografía, siempre me han gustado mucho los idiomas, siempre me ha gustado mucho todo lo referente a las revistas y demás (cuando era pequeña cogía las revistas de mi madre y recortaba vestidos y me hacía mis propias revistas de moda).
    Terminé estudiando dos módulos de FP: preimpresión e impresión en artes gráficas. Así que hice algo muy acorde con lo que se veía venir desde que era pequeña.

    No puedo decir que no me sirvió de nada estudiar aquello, porque hay un montón de cosas de mi día a día, incluso en el trabajo que las aplico de manera a la profesión porque es así como aprendí a hacerlas y cualquier otra manera me parecería hacerlas mal. Es una pena que no me dedique a ello, por cuestiones de validación y reconocimiento de títulos etc no he podido encontrar ningún puesto en una imprenta suiza (aquí alguien que se dedica a ello estudia durante 4 años, en España la FP de imprenta es un año, ya solo por eso entiendo que hayan sido reacios a contratarme).

    Aun así hay muchísimas otras cosas a las que me hubiera dedicado: azafata de vuelo, traductora, intérprete… un largo etc.

  2. Jejeje, curioso, lleguá a esta chica el año pasado a través de una entrevista en un blog que sigo. Me dije multilowhat? y me sentí identificada ipso-facto. La verdad es que nunca lo he visto como algo negativo porque nunca ha interferido en mi vida. Miento, empezó a ser un problema cuando se esperaba de mí que dedicara 19 horas al día a una actividad: la Biología.

    Que me pirra una cosa mala, conste, que es tan amplia que a un culo de mal asiento como yo, es capaz de mantenerme contenta por décadas (y ahora que la informática se está metiendo de por medio y que obtenemos cientos, miles, millones de datos por día que lo pueden cambiar todo, es como una hiperventilación constnate).

    En mi carrera primero y haciendo la Tesis después vi que ahí fallaba algo. Que mientras los demás se dedicaban full time a eso, yo tenía la NECESIDAD, de estudiar alemán, francés, neerlandés, aprender a patinar, hacer remo, meterme a triatlón, vivir en diferentes países y un LARGO etcétera. No me daba la vida para tanto. Recuerdo como a partir de la carrera he ido corriendo cual Alicia en el país de las maravillas. Mi hora de la comida, me iba corriendo a nadar en la carrera (y me sentía un bicho raro porque los seres que en mi clase habitaban podían vivir sin hacer NADA de deporte) o me escapaba durante la Tesis para asistir a mis clases de alemán. Escondía estas cosas que hacía porque veía cuán mal visto estaba el que tu trabajo no fuera tú única pasión y que eso pudiera verse como estar dispersa.

    Lo cierto es que tengo la facultad y necesidad de enfocarme de forma muy intensa en varias cosas a la vez. Como además soy responsable, en un momento dado, decidí centrarme única y exclusivamente en terminar la Tesis. Bueno, un desastre. Tanto, tanto, que desde ese momento he odiado la ciencia y dudo que sea algo para mí. A no ser, que sea capaz de encontrar la fórmula en que ese trabajo (que es estudiar sobre nuevas cosas, mi pasión) no me chupe la vida. Odio hablar con otra gente que de lo único que saben hablar es de la proteína FGkl20480.

    Me ha costado entender que yo soy así, y que eso no implica que sepa menos que el que se dedica full time. Ok, igual no seré Premio Nobel o medallista olímpica o me darán un premio de literatura en alemán (ya te digo yo que no :P), pero lo bueno de ser así es que se puede llegar a un muy, muy alto nivel y enriquecer tu trabajo y experiencia con varios temas y crear conexiones que un especialista puro y duro simplemente no puede hacer. Efectivamente, en un equipo hacen falta especialistas, pero también alguien que dirija el cotarro y que pueda entender bien a esos especialistas, retarlos, y poner todas las piezas del puzle juntas.

    Si existimos es por algo. En Biología no hay nada al azar.

    Por cierto, la chica esta tiene un blog. Lo leí en alguna ocasión y hay artículos interesantes.

  3. Vaya! Qué curioso, esas herramientas no tengo ni idea de lo que son, porque cuando estudié diseño gráfico (jeje hice un curso de un año), como bien dices era todo “digital”. Las artes gráficas tradicionales tienen que ser súper chulas, pero dudo que eso se me diera muy bien, jaja. El tema del paso a Suiza/convalidaciones y demás, es durillo también, te entiendo. Maromo es entrenador de natación con 15 años de experiencia, y aquí está ahora de prácticas hasta que pueda convalidar u obtener los títulos de nuevo. Habrá que tener paciencia! Un abrazo!

  4. La verdad es que tener muchas inquietudes me ha venido bien muchas veces, pero en este momento de balance, entiendo que quien vea mi perfil no entienda muy bien por qué he cambiado de tema tan radicalmente (y de hecho, es lo primero que me preguntan). Puedo mandarles el enlace a la charla, a ver si se convencen, jaja. En mi caso debo decir que no siento que sea tan “ansiosa” (perdona la palabra) en cuanto a aprovechar la hora de comer para hacer otra cosa, como describes. Creo que me lo tomo más tranquilamente, o quizás simplemente sea más floja, jajaja. Voy a echarle un vistazo al blog de la chica. Un beso!

  5. No estaba ansiosa por “aprovechar” era la única del día que tenía con la piscina abierta y sin clases, curro en la que podía ir. Claro que me hubiera gustado quedarme en el cesped de la facultad comiendo tan ricamente, pero necesitaba hacer deporte o literalmente me dolía todo el cuerpo (tras el verano era lo más difícil, de hacer un porrón de deporte a pasar a estar sentada más de 9 horas al día, me picaba el culo, me dolía la espalda, el cuello, no podía estar quieta!). Ten en cuenta que por las mañanas tenía clases teóricas y por las tardes prácticas (o al revés) en la carrera. Solía salir de casa a las 7 y a veces llegaba a las 10-10:30 a casa. En la Tesis solía terminar a las 8 de la tarde y era un puto zombie porque es un trabajo muy físico y en el que estás todo el rato concentrada (y cuidado si no lo estás, que igual la lías parda y creas un incendio, una nube tóxica de algún químico o te perforas la piel)…No me lo tomaba de forma tranquila porque o lo hacía a las 4 de la madrugada o no tenía otra opción.

    Besines! 🙂

  6. Gracias por este post, Alicia expulsada, me siento plenamente identificada con lo que cuentas!

    Desde pequeña he sido muy dada a aprender / intentar practicar todo tipo de actividades, desde guitarra hasta las sevillandas, pasando por las clases de idiomas y, como no, atletismo y natación (afición que murió enseguida porque yo y el deporte estamos reñidos).

    En el Instituto pasé por Ciencias y después por Letras, por probar un poco de todo, y cuando llegó el momento de elegir carrera me faltó lanzar una moneda al aire. Al final acabé pidiendo plaza en Periodismo, Económicas, Derecho e Historia para acabar haciendo la que fue mi primera opción, Periodismo, en base a argumentos bastante básicos: siempre me ha gustado escribir y el plan de estudios de 5 años estudiando historia, literatura, arte, filosofía y cultura general… me entusiasmaba. Y lo cierto es que no me arrepiento de mi decisión porque mis años de carrera no pudieron ser más felices y nunca me ha faltado el trabajo. Pero, como culo inquieto que soy aquí estoy, en Suiza por vivir eso de la “experiencia internacional” y trabajando en un banco (en un banco!!! que ya me dirás qué pinto yo ahí…).

    A nivel tiempo libre, la cosa no mejora. Soy una especie de bicho hiperactivo que no puede parar de hacer o en su defecto maquinar nuevas cosas que hacer, para disgusto y agotamiento mental de marido, que se cansa solo de verme. Y desde que emigré es todavía peor, como si algo furioso dentro de mi me empujara a exprimir todavía más el tiempo. Ahora, cuando no estoy trabajando, estudio alemán, escribo en el blog, organizo las actividades de la Asociación de Mujeres Españolas en Suiza para Zurich, toco la guitara (esto si que no lo dejé) con un grupete amateur, le doy a los juegos de mesa… y me voy de cañas siempre que puedo, que es mi auténtica gran pasión. Creo que lo único de lo que no tengo ganas ahora mismo es de reproducirme. Y es que no tengo tiempo!!! jajaja

    Lo dicho, desde este momento me declaro multipotencialista y celebro no tener vocación determinada. Al final se disfruta mucho más de la vida!!!

    Un abrazo,
    Sara

  7. Bienvenida al club! Mi imagen mental tras leer tu comentario es la de tu marido leyendo algo en el sofá con carita de resignación y tú pululando como un bicho inquieto por todos lados a la velocidad de la luz!! jajaja!! Besos!

  8. Excelente. Me encantó tu post y me sentí identificada de cabo a rabo. Saludos!

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