Piso hunting y 420 friendly

Buscar piso es un coñazo. Eso lo sabe hasta el tato. Bien es cierto que la búsqueda aquí no se me está haciendo tan insufrible como cuando tuve que buscar en Roma (aquello fue horrible), pero aún así, espero no tardar mucho en encontrar un sitio “definitivo”.

Aquí los americanos usan la web craiglist.com hasta para comprar el pan. Es una especie de cambalache/segundamano bastante cutre (aunque ahora se puede buscar piso mediante el mapa, eso está mucho mejor). El caso es que me parto muchas veces con las descripciones de lo que se oferta (cómo es el piso, los compañeros, etc) y lo que se busca. Por ejemplo:

“We’re looking for a drama free, easy going, open minded person…” o a veces simplemente pone “NO DRAMA”.

Es decir: NO ME CUENTES TUS PENAS. Quiero alquilar una habitación, Y PUNTO. Lo pone en un montón de anuncios y no sé si será porque hay mucha gente rayada de la vida por estos lares que va avasallando al personal.

“We’re 420 friendly”

Esta es buena. Significa básicamente que fuman marihuana (para que te hagas el cuerpo de que les molará el tema en casa). El origen de la expresión no está muy claro; he leído que 420 podría ser un código policial para denominar la tenencia ilícita de Marihuana. También pone por ahí que podría estar relacionado con otras leyendas como que las 4:20 los componentes de una banda se ponían a fumar, etc…

Si encuentro alguna más la añadiré…

Gringos al volante

Es normal que a 12.000km de tu casa, las cosas sean diferentes. Si uno lo piensa bien, lo raro es que nos parezcamos en algo. Y son esas diferencias las que me hacen gracia y me hacen darme cuenta todo el rato de lo lejos que estoy.

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El sábado le eché valor y cogí un coche de alquiler para aprovechar más el tiempo viendo pisos. Digo que le eché valor porque aunque a priori uno piense que sabiendo conducir en un lado, se sabe en todos, hay algunas cosillas que hay que tener en cuenta aquí (supongo que muchas, pero hay algunas más evidentes). De hecho, legalmente sólo puedo conducir con mi carnet español durante 10 días y después tengo que sacarme el permiso de conducir de California. Las pruebas son: un examen teórico de 25 preguntas (apruebas con un máximo de 6 fallos), y un examen práctico, que si me apunto en la delegación de Culver city, mis queridos amigos ya se saben la ruta y es SIEMPRE la misma (desidia total). Además apuntarse a examen, creo que con 2 oportunidades vale $30. Ah, y de autoescuelas nada. Se nota que aquí conducir más que un negocio, es una necesidad.

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En fin, las cosas que me rayan de la conducción aquí son, básicamente:

  • Los semáforos están al otro lado del cruce en el que estás.

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  • En un cruce normal sin semáforo (no de avenidas principales), hay 4 STOP (En España habría 2 STOP y un sentido tendría preferencia, pos aquí se para todo el mundo y a tomar por saco), y la preferencia de paso la tiene EL QUE LLEGUE ANTES. Ni derecha, ni izquierda ni leches: Tonto el último.
  • En avenidas de 6 o 7 carriles, se puede girar a la izquierda. Ea, porque tú lo vales.
  • En avenidas grandes se puede hacer muchas veces en el semáforo la famosa “pirula de dar la vuelta” legalmente.(Cambiar de sentido, vamos).
  • El peligro de multa por aparcamiento de alto o muy alto debido a carteles incomprensibles que se superponen en plan “Aparcamiento máximo 2h” + “No aparcar de 4 a 7pm”. + “No aparcar los jueves de 3 a 5 pm” + “Residentes con permiso excluídos”. Vamos, que te tienes que parar un rato a leer todos y hacerte un croquis de horarios para no liarla. Además, si aparcas en una calle con cuesta y no dejas las ruedas giradas hacia la acera, multa al canto (a uno de la ofi le multaron por esto).

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Por otro lado, van más bien “pisando huevos”; el límite es de 35 mph en ciudad (56 km/h), pero hay avenidas TAN LARGAS (De hecho la calle urbana más larga del mundo, Sepulveda Boulevard, está en L.A. y mide 69 km), que la cosa se hace eterna.Aún así, me lo paso bien con mi flamante Nissan Sentra (o algo así), muy fácil de conducir ya que es automático e “incalable”. Eso sí, al alquilarlo lo hice con seguro a terceros porque como le de un golpe tonto a cualquiera me cuesta la beca, que aquí los porsche y demás son de lo mínimo que se despacha.

He visto unos 7 pisos en 3 días, de los cuales me ha gustado de verdad 1, sobre todo por la compañera. A ver si me sale, si no, a seguir buscando! Eso sí, de los $1000 (hab. individual en piso compartido) no baja ninguno! O_o

Welcome to the States

He dicho mil veces (sobre todo en época de entregas o exámenes) que ojalá el día, en lugar de tener 24h, tuviera 36 o más. Pues lo retiro. Mi día de hoy, debido a la rotación terrestre y a la invención del aeroplano, va a tener unas 33h y eso no está molando tanto.

Por fin llegó el día de cruzar el charco, todo transcurría de la manera más Zen imaginable (dentro de lo Zen que puede ser levantarse a las 6,15 y viajar con Iberia), hasta que el vuelo Madrid-Chicago se retrasaba por “causas técnicas”. Quizás habían pillado al airbus con la pegatina de la ITV caducada o a saber, pero lo mejor es que tras enterarnos que cambiaban de avión por un problema en un motor, en el segundo avión que trajeron, al comandante le dio un síncope y se lo llevaron en ambulancia.

Así que tras buscar a algún becario aspirante a piloto que hiciera el favor de llevarnos a tierras yankis, partimos con unas dos horas de retraso. 9h30min de vuelo se hacen más o menos igual de largas que un maratón de Harry Potter, pero por lo menos me dieron de comer y pillé una fila de 3 asientos donde echar la siesta. De hecho, al final tenía una especie de síndrome de Estocolmo similar al creado por una mesa camilla con brasero, ya que estaba tan agusto viendo capítulos de Homeland.

Llegué a Chicago y mucho “Welcome to the States”, pero ahí lo que había era una cola larguísima de inmigración donde te miraban de arriba a abajo, te preguntaban qué ibas a hacer allí, miraban tu pasaporte, te miraban de nuevo, y hala, a por tu equipaje para volver a facturarlo después. La historieta al final fueron casi dos horas de controles y luego otro vuelo de 4h hacia Los Ángeles. Llegué para recogerme con cucharilla después de 24h viajando. Hacía una noche de perros, lloviendo sin parar, así que en mi primera noche lo máximo que llegué a ver fue la cama donde me desmayé hasta el día siguiente 😉

SAMO

Muerte a los tiestos

Odio los trastos. Es un hecho. Lo peor es que mi madre tiene esa insana costumbre de acumular sin control, y tengo comprobadísimo que da igual lo ordenado que yo deje cualquier parte de la casa… en unos meses vuelve a ser colonizada por un cúmulo de tiestos, en su mayor parte, inservibles.

El cúlmen de este hecho es que en mi casa hay un garaje, en el cual, debido a la cantidad de trastos, nunca ha cabido el coche. Y ahora me veo en la necesidad de guardar mi coche un año, porque venderlo no me sale rentable, llevármelo es inviable, y porque no quiero tenerlo en la calle -y menos teniendo un garaje-.

Mi filosofía es que si no has utilizado una cosa en los últimos 6 meses, seguramente puedes deshacerte de ella. Puedes venderla o regalarla a alguien que le vaya a dar uso. Hay algunas excepciones, pero en general funciono así. Una época de muchas mudanzas me hizo cambiar el chip, me di cuenta de la cantidad de mierdas que transportaba de un sitio a otro y del esfuerzo que suponía, además de la carga mental. Así que cuando recibo algo nuevo que sustituye a algo que tengo, vendo o regalo el anterior. Mis hermanos y mis padres no son así, son más de acumular… y a mí el ver un cajón con un discman, un walkman y un ipod sin usar me pone mala.

Puedo llegar a ser un poco radical, la verdad, y tampoco le pido a los demás que hagan como yo, que he tirado todos los apuntes de la carrera (tengo amigas que guardan hasta cuadernos del cole). Para mí las cosas no tienen más valor que el “servicio” que me dan en determinado momento. No tengo apego por las cosas y estoy orgullosa de ello.

Total, que mi tarea es conseguir hacer hueco suficiente para el coche, lo cual supone deshacerse de muchas cosas que además no son mías (de esas ya me he ido deshaciendo yo), y va a ser una lucha doméstica de las buenas.

Mi madre se acojona cuando digo que voy a “hacer Zen”, que es mi código para hacer limpieza. Esto no ha hecho más que empezar.

¿Y vosotros, sois de acumular cosas o preferís el minimalismo?